VENGO DEL FUTURO

VENGO DEL FUTURO

De Venezuela a España: Cuando ya has vivido cómo se pierde la libertad… empiezas a reconocer las señales

Nací en Venezuela. Y ahora vivo en España.

Y no… no vengo del futuro de forma literal.
Pero a veces se siente así.

Porque hay cosas que, cuando ya las has vivido… las reconoces antes que los demás.

No porque seas más inteligente. Ni porque sepas más. Sino porque ya las viste pasar.

En Venezuela tampoco empezó mal.

No hubo un día en el que todo cambiara de golpe. No hubo una señal clara que dijera: “a partir de aquí, todo va a ir peor”.

Fue poco a poco.

Con ideas que "sonaban bien" (para algunos). Con decisiones que parecían razonables. Con discursos que, en su momento, mucha gente aplaudía.

Y casi sin darte cuenta… todo empezó a cambiar.

Al principio no lo ves. Después lo dudas. Y cuando lo entiendes…
ya es tarde.

Durante mucho tiempo no supe cómo explicarlo. Solo sentía una incomodidad.

Escuchaba ciertas cosas… veía ciertas decisiones… y algo dentro de mí decía: “esto no va bien”

Pero no tenía las palabras. Hasta que un día las tuve. Y entendí algo que lo cambia todo:

Que las ideas no son inofensivas, que tienen consecuencias y que esas consecuencias no se notan al principio

Por eso,  ahora en España… Siento lo mismo otra vez. No igual. No en el mismo punto. Pero sí lo suficiente como para reconocer el patrón. Y cuando reconoces el patrón…
ya no puedes dejar de verlo. No se trata de política.

Se trata de cómo pensamos. De lo que aceptamos. De lo que justificamos sin darnos cuenta.

Hoy sé que no soy la única.

Hay muchas personas que sienten esto… pero no siempre saben cómo explicarlo. Y ahí está el problema. Porque si no sabes explicarlo… no puedes defenderlo.

Por eso nace esto.

No como una forma de convencer. Ni de discutir. Sino como una forma de hacer visible algo que muchos ya sienten.

Porque a veces…
todo empieza con una pregunta.

Y tú…

¿sientes que “vienes del futuro”?

 

Si esto te ha hecho pensar 

 

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